Carta de Marc-Auguste Pictet al señor Leonard Bordier haciendo la presentación del conde de Miranda

El abogado, físico, químico y político ginebrino Marc-Auguste Pictet escribe a su amigo Leonard Bordier para presentarle al "noble mejicano" conde de Miranda y solicitarle le otorgue su asistencia durante la visita de este último al Cantón de Neuchâtel.

Transcripción extraída de Colombeia - Memoria del Mundo, Viajes, Tomo XV, Folio 106 al 107

"Mi muy querido amigo, no puedo negarme el placer de recomendarte al portador de esta carta, señor Conde de Miranda, noble mejicano que viaja bajo el nombre de señor de Meyrat, y quien me ha sido muy recomendado de Petersburgo. Es el hombre más extraordinario que he visto jamás, por la extensión de sus viajes en las cuatro partes del mundo, los conocimientos que ha adquirido a través de éstos, la riqueza de su conversación, su ciencia en la historia, la literatura, las bellas artes; en una palabra, por una universalidad de la que yo no tenía idea y de la que no he visto otros ejemplos. Desea ver las montañas de Neuchâtel, país en el que Rousseau vivió cierto tiempo, etc. Creo que no hay persona mejor que tú para dirigirlo en este asunto. No habrás hablado dos minutos con él y ya lo encontrarás de una encantadora sencillez que te llevará naturalmente a servirle en todo de lo que de ti dependa. Irá de Môtiers para ver Le Lôcle, La Chaux-de-Fonds y otras curiosidades de los lugares donde tú vives. Hazme el favor de indicárselos, y si puedes acompañarle en alguna parte del viaje, no te aburrirás ni perderás tu tiempo. Irá después a Basilea a recoger el equipaje que ha dejado para hacer a caballo, solo con su criado, la vuelta por Suiza que va a terminar pronto. Regresará después de Basilea para pasar algunos días en Ginebra.

No me has dado ninguna señal de vida desde que te envié el reloj de Mallet, no sé si lo recibiste o no. Nuestro amigo Morle no pudo ir a verte como lo había proyectado, pues ello lo alejaba demasiado de su ruta. Se ha ido hoy para Italia, viaje que durará ocho meses, y volverá a pasar por aquí a su regreso; espero que entonces te encuentre.

Adiós querido amigo, te dejo para llevar al Conde de Miranda al Salève, [a] nuestra antigua casa de campo, y te abrazo muy cariñosamente.

Pictet

Ginebra, 30 de septiembre de 1788.

Al señor

Leonard Bordier

En Môtiers Travers"