Carta de Juan Germán Roscio a Andrés Bello (1811)

El co-redactor de la Declaración de Independencia de Venezuela escribe afectuosamente a Andrés Bello, uno de los dos representantes venezolanos para ese entonces en Londres, para anunciarle la secesión definitiva de Venezuela del imperio español. Roscio da cuenta de la actuación de Francisco de Miranda en la pacificación de la insurrección realista ocurrida en Valencia y sus alrededores entre julio y agosto de 1811.

Transcripción realizada por Javier Arreaza Miranda a partir del texto citado en Vida de Don Andrés Bello, por Miguel Luis Amunátegui, Impreso por Pedro G. Ramírez, Santiago de Chile, 1882

"Caracas, 31 [de agosto] de 1811.


Mi Amado Bello.


Cuando ésta llegue a sus manos, estará Usted instruido de mi larga contestación a sus [cartas] antecedentes, y del estado político de Venezuela. Después de mi prolija carta entró Miranda en el congreso como diputado de [El Pao] uno de los territorios capitulares de Barcelona; y su conducta en este encargo le granjeó mejor concepto. Se portaba bien; y discurría sabiamente. Proclamamos nuestra independencia; y a pocos días, apareció otra nueva conjuración aquí y en Valencia, donde se derramó más sangre que en esta capital, porque los conjurados prevalecieron, y fue necesario destacar tropas para reducirlos. Quedaron reducidos a costa de la vida de cuarenta de los nuestros, y de más de trescientos de los amotinados. En Caracas, se contuvo en el momento de su explosión por la energía del pueblo; y luego, por sentencia del magistrado, fueron ajusticiados diez y siete.

Miranda salió a tomar el mando del ejército contra Valencia y manifestó el vigor de la disciplina militar. Por esto, lo insultaron algunos malcontentos que lo vituperaban y acusaban de ambición desmesurada. Otros le colmaban de elogios por su pericia militar. Otros le atribuían a impericia y falta de economía en la efusión de sangre el haber atacado sangrientamente a Valencia el día de su rendición y su víspera, cuando ya la carencia de agua tenía a los sitiados en la última necesidad de rendirse sin disparar un fusil. En fin, quedamos ya libres del cisma valenciano, originado de la malignidad de los españoles europeos; y conocemos el bien que nos ha traído esta conspiración para entrar en el castigo severo de los delincuentes y de nuestros enemigos. Sin esta sangre derramada, nuestro sistema sería vacilante, y nuestra independencia no quedaría bien establecida.

En América, todo va bien; y aunque estamos pobres por la falta de comercio, cobramos energía, y tratamos de fabricar moneda de papel. Antenoche regresó de Santa Fe el canónigo Cortés Madariaga. Aunque los empleados de cuatrocientos pesos para arriba están a medio sueldo, Usted está exceptuado. El congreso se ocupa en la constitución; y se disolverá luego que ésta se termine. En su casa, no hay novedad, según la noticia adquirida en los primeros días de este mes.

Salud, memorias al compañero, y mandar a su afectísimo compatriota — Roscio.

[PD.-] De la nueva conjuración, resultaron empleados algunos diputados, y yo encargado de las secretarías de Gobierno, Justicia y Hacienda por ahora"