Real Cédula sobre Competencia de Empleos en el Batallón de Blancos de Caracas, entre Don Sebastián de Miranda, Don Martín de Tovar y Don Nicolás de Ponte
(1770)

Decisión del Rey Carlos III en la querella que opone al padre de Francisco de Miranda, Sebastián de Miranda y Ravelo, a Martín de Tovar y Nicolás de Ponte, por el derecho de continuar a vestir el uniforme y bastón de Capitán del Batallón de Blancos de Caracas y de disfrutar los privilegios propios de un oficial retirado de ese rango

Transcripción realizada por Javier Arreaza Miranda del documento publicado en el Archivo del General Miranda, Volumen I, pp. 14-17, Editorial Sur-América, Caracas, 1930

"El REY

Por cuanto por parte de Don Sebastián de Miranda se me ha representado ser natural del Puerto de Orotava en la Isla de Tenerife, una de las de Canaria, en donde le tocó por casualidad la fortuna de ser su familia de las distinguidas e ilustres de aquel País, haber pasado a la Provincia de Venezuela, y establecídose en la Ciudad de Santiago de Leon de Caracas, dónde se casó con Doña Francisca Antonia Rodríguez Espinosa, y se mantenía con su familia en el decente ejercicio y comercio de una tienda de Lienzos de Castilla hasta que se vio precisado a separarse de ella, mediante la insinuación que se le hizo por Jefes para este efecto sino quería abandonar mi real servicio, y la sexta Compañía de Fusileros que le confirió mi Gobernador y Capitán General en el nuevo Batallón de Milicias de la referida Provincia por los óbices que oponían los demás oficiales a su ocupación para no querer alternar él, porque algunas personas también ilustres de la mencionada Ciudad de Caracas preocupadas de fines particulares, formaron tal empeño en mancillar, y obscurecer la pureza de su origen y circunstancias desde el punto que vieron que el enunciado Gobernador en atención al distinguido mérito que había adquirido con general aceptación desde el año de mil setecientos sesenta y cuatro en una Compañía suelta de Blancos Isleños al tiempo de la incorporación de todas con arreglo a mis Reales órdenes en el nominado nuevo Batallón, le había conferido la expresada sexta Compañía, que no contentándose con perseguirle por unos medios los más sensibles a todo hombre de honor, hasta obligarle con grave sentimiento, y detrimento de la estimación a pedir su retiro, por [lo] que se lo concedió el nominado Gobernador con el de las preeminencias Militares, le promovieron causa en el  Juzgado ordinario del Alcalde de primera elección, sobre que indebidamente usaba del uniforme y bastón, poniendo en precisión al mismo Gobernador de pasar sus oficios para cortar su progreso, y al enunciado Don Sebastián de Miranda de vindicar su fama públicamente ofendida, instaurando su querella contra el Comandante interino del propio Batallón Don Juan Nicolás de Ponte, y el Capitán Don Martin de Tovar, autores  y promovedores principales de todas las vejaciones que se le habían originado, y expresó por menor hasta el último estado en que quedó este Expediente, suplicando que compadeciéndome de su triste situación tuviese a bien de hacer las conminaciones necesarias a fin de que no le molestasen más sus émulos indiscretos Fiscales de su Prosapia, y mandar que se le reintegrase en la expresada Compañía de Fusileros, disponiendo a este efecto que se substanciasen y determinasen por el Auditor de Guerra las causas que se le habían promovido, y que cuando no tuviese por conveniente el deferir a su instancia, a lo menos me dignase de concederle el uso del uniforme, y goce de las exenciones Militares en consideración al celo y amor con que había procurado servirme. Y visto lo referido en mi Consejo de las Indias, con los demás antecedentes del asunto, y lo expuesto por mi Fiscal, a consulta del proprio Consejo de catorce de Mayo próximo pasado: he resuelto (entre otras cosas) aprobar, como por la presente apruebo por ahora, el retiro concedido al mencionado Don Sebastián de Miranda por mi Gobernador y Capitán General de la Provincia de Venezuela, con el goce de todas las preeminencias, exenciones, fueros, y prerrogativas Militares que le corresponden como tal Capitán reformado, y el permiso de que pudiese llevar bastón y vestir el uniforme del nuevo Batallón de Milicias de aquella Provincia; y respecto de faltar el motivo de la queja de los Oficiales de este cuerpo, nacida de no querer alternar con él, impongo perpetuo silencio sobre la indagación de su calidad y origen, y apercibo con privación de empleo, y otras severas penas a cualquiera Militar, e individuo del Ayuntamiento de la Ciudad de Caracas que por escrito o de palabra no le traten en los mismos términos que acostumbraban anteriormente, y le motejen sobre el asunto.

Por tanto ordeno, y mando a mi Gobernador y Capitán General de la expresada Provincia de Venezuela, ampare en mi Real nombre al citado Don Sebastián de Miranda en el goce de las expresadas preeminencias Militares, sin permitir que se le moleste por ningún Juez, ni Justicias por el uso del bastón y uniforme, por ser así mi voluntad. Fechado en San Ildefonso a doce de Septiembre de mil setecientos y setenta.

Yo El Rey.

Por Mando del Rey Nuestro Señor.

Thomas del Mello.

Duplicado, Refrendado y Secretaría.  Diez y seis reales y medio de plata. Para que a Don Sebastián de Miranda, vecino de la Ciudad de Caracas se le guarden las preeminencias Militares de Capitán reformado, y no se le impida el uso del bastón y uniforme del nuevo Batallón de Milicias, con lo demás que se expresa.

Corregido.

Caracas, 10 de Noviembre de 1770.

Guárdese, y cúmplase lo que S. M. manda en esta Real Cédula.

Joseph Solano.

Don Manuel de Ayala, Capitán de los Reales Ejércitos y Sargento Mayor Interino del Batallón de Blancos Voluntarios; certifico que en consecuencia de la Real Cédula y Cúmplase antecedente del Señor Gobernador y Capitán General de esta Provincia, el día once del corriente, uno de los que el referido Cuerpo tiene ejercicio doctrinal, leí la Real Cédula y di a reconocer por Capitán reformado a Don Sebastián de Miranda, poniéndole en el lugar que le corresponde como a tal Capitán, y para que conste lo firmé en Caracas a 11 de Noviembre de 1770.

Don Manuel de Ayala"