Carta de Francisco de Miranda a Manuel Gual (1799)

Miranda escribe al patriota venezolano Manuel Gual, por entonces refugiado en Trinidad luego de la fracasada tentativa de rebelión independentista que organizara en La Guaira junto a José María España y Juan Bautista Picornell en contra de la autoridad colonial de Caracas.

Transcripción: Gloria Henríquez Uzcátegui y Miren J. Basterra, Academia Nacional de la Historia, Venezuela

"Londres, 31 de diciembre de 1799

En la carta de envío que escribí al Ministro de la Guerra Dundas, remitiendo sus papeles de V., me pareció conveniente decir lo siguiente acerca del autor: “Don Manuel Gual, es el hijo mayor de Don Matheo Gual quien comandaba en la Guaira cuando el Almirante Knowles atacó esta Plaza en el año de 1743. Es nativo de Caracas, sirvió en la Infantería regular de esta Provincia y goza de una gran popularidad en el país, siendo descendiente de una noble y rica familia de la Guaira. El General de Miranda lo conoció íntimamente en su juventud y ha sido informado desde entonces que se ha convertido en un hombre de distinguidas aptitudes y consecuencia en el país”.

Acerca del Gobernador de Trinidad debo prevenir a Vm. que yo le he creído un hombre amigo y favorable a nuestra independencia, hasta de poco tiempo a esta parte que su conducta me ha hecho suspender el juicio; y así convendría que se condujese V. con precaución y reserva con este personaje. Si acaso quiere vejar a V. o tratarle mal (como lo hizo con nuestro comisario Don P. Caro) procure V. irse a los E.U. de América y preséntese allí en mi nombre al General Hamilton, que es el segundo Comandante General del Ejército Americano, y dará a V. sin duda acogida honrosa. Puede V. también abrirse enteramente con él, pues es acaso el más fiel amigo que tiene nuestra Libertad e independencia en todo el mundo. Sin embargo, no conviene precipitar nada en este crítico momento, y V. haga por aguardar hasta que reciba mis noticias posteriores.

Este gobierno Inglés da tales esperanzas en el día de ayudarnos prontamente, que sería temeridad no aguardar un poco; mas hace tan largo tiempo también que nos trae entretenidos con sus bellas promesas, que yo casi tengo perdida la confianza; y espero más de los E.U. de la América (por lo mucho que les interesa nuestra Independencia) y ¡sobre todo de nosotros mismos, que de ningún otro! ¡gracias al perjuicio incalculable que ha hecho la Anarquía galicana a la Libertad en todo el mundo!

Por la primera ocasión enviaré a V. un mapa magnífico de la América Meridional, que hemos hecho grabar aquí a nuestra utilidad; fue trabajado por Cruz en Madrid el año 1775 y recogido inmediatamente por el gobierno para que el mundo ignore los primores de la naturaleza en ese hemisferio. También se publicó en Madrid por uno de nuestros Compatriotas (Don Antonio de Alcedo) un Diccionario geográfico-histórico de nuestra América en 5 v. in 4º, que es obra sumamente útil y sumamente rara por lo mismo. Si puedo encontrar un segundo ejemplar lo remitiré también a V.

En cuanto a mi persona, amigo mío, ella está siempre invariable al servicio de la Patria. Por esta tengo hechos ya tantos sacrificios, que sería absurdo ahora el abandonar la empresa; cualesquiera puesto que se me señale será para mí muy aceptable y honroso, con tal que todo el mundo marche al mismo y único fin de nuestra Libertad e independencia, sin que la dominación de una Potencia extranjera cualquiera pretenda fijarse o mezclar su autoridad en el País; ¡porque en tal caso seremos la codicia y muy luego el despojo de todas las demás que teniendo una fuerza marítima cualesquiera querrán también tener parte en la División. ¡Dii avertant! En fin, amigo mío, la verdadera gloria de todos los Americanos consiste en la consecución de la Empresa y viceversa... ¡Dos grandes ejemplos tenemos delante de los ojos: la Revolución Americana y la Francesa; imitemos discretamente la primera; evitemos con sumo cuidado los fatales efectos de la segunda!

M-a"

T. II, f. 218 vto. Negociaciones.